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Instalaciones libres de Insectos

Escribe Carlos Berrueta


El mantenimiento de las instalaciones del Molino libre de insectos es bastante complejo y más aún si el emplazamiento de la planta esta en una zona geográfica cálida.

A veces apostamos a lograr éxito con una fumigación integral general de toda la instalación (Molino, Fábrica de Pastas o Fábrica de Raciones) por año y en verdad esa alternativa es demasiado riesgosa. También pueden programarse dos fumigaciones integrales anuales, pero ello resulta demasiado oneroso por el costo del tratamiento y el tiempo de parada de planta para limpiar y hermetizar la instalación.

La experiencia y el conocimiento del área industrial de varios Molinos Harineros indica que los mejores resultados se logran con la implementación de un «Sistema Combinado» que contemple una fumigación total anual y tratamientos preventivos mensuales sobre los sectores o equipos más comprometidos y riesgosos para la proliferación de insectos.

Debemos aclarar también que el éxito en el tema depende de las características edilicias y constructivas de la planta, así por ejemplo si tenemos un edificio con excesiva cantidad de ventanas o aberturas difíciles de hermetizar por su diseño y/o características constructivas, además de filtraciones o entradas de aire entre techos y paredes en el caso de cubiertas de chapa acanalada será muy dificultoso lograr un «sellado» adecuado para impedir que la concentración de gas decaiga en forma rápida, no logrando mantenerla por un lapso prolongado. En tal caso si no se puede lograr un sellado y hermetización correcta del edificio, lo ideal será optar por una fumigación sectorizada máquina por máquina, que por cierto resulta mas laboriosa y de efecto menos contundente. Si por el contrario estamos en presencia de un edificio de estructura de hormigón con aberturas que tengan un buen cierre o sellado la situación resulta más simple.

Debemos tener en cuenta que es mucho lo que puede hacerse como trabajo previo a lo largo del tiempo para adecuar las características de la planta, tratando de eliminar caños o conductos que no se utilizan, eliminando «puntos muertos» donde se acumula producto o parte de la instalacion que con el tiempo ha quedado obsoleta. Además de adecuar ciertos elementos para facilitar su ‘«desagote» o limpieza en forma rápida y eficiente, como por ejemplo dotar de tapas o compuertas inferiores a todas las cajas de los transportadores a tornillo (Roscas).

Tener un buen sistema o esquema de limpieza y revisión de la instalación bien diagramado, (check list) y controlarlo y hacerlo cumplir a rajatabla, es parte del éxito a lograr.

Si hablamos de la «Fumigación Anual» propiamente, ademas de la buena hermetización del edificio, de utilizar el fumigante en las dosis estipuladas y en el tiempo de exposición recomendado, la mayor eficiencia se logra con una buena y exhaustiva limpieza previa de toda la instalación.

Se han probado distintos métodos de tratamiento, con distintos resultados, no siempre buenos, uno de ellos es someter la instalación a un incremento de temperatura del ambiente interior mediante «Calefactores» o «Calo ventores» logrando temperatura de 60/65 grados centígrados en el interior de la fábrica, pero ello pone en riesgos circuitos electrónicos y cierto material de maniobra eléctrico. Otro método es el de insuflar gas (Fosfina) con un implemento que además de forzar el ingreso del gas eleva la temperatura del mismo mediante un implemento tipo calo-ventor, tambien un tanto riesgoso para las instalaciones.

Hasta fines de la década del ochenta en Argentina se utilizaba Gas Cianhídrico, obtenido a partir de Cianuro y Acido Sulfúrico, si bien el sistema es eficiente tiene el problema de la evacuación de los residuos que son difíciles de tratar como efluente y el gas puede tener en ciertas condiciones ambientales peligro de explosión poniendo en riesgo instalaciones y vidas humanas.

Si bien hay distintas opiniones en cuanto a cual es el mejor método a utilizar, el sistema más eficiente y seguro es utilizar «Fosfina» a partir de Fosfuro de Aluminio o de Magnesio en las dosis recomendadas por el fabricante, para lograr la concentración adecuada en ppm de Fosfina según el volumen en metros cúbicos de la instalación asegurando un tiempo de exposición del orden de las 72 horas manteniendo en ese lapso la concentración recomendada.

Respecto de los mantenimientos preventivos mensuales es conveniente centralizarlos en puntos críticos, como son transportes, distribuciones de bancos de cilindro, tolvas, silos de almacenaje vacios y otros «puntos» comprometidos de la instalación, donde luego de una limpieza exhaustiva se aplicará un fumigante líquido en aspersión de micro gotas con acción de volteo rápida y eficiente.

Como recomendación final destacamos que debemos contar con herramientas o métodos para evaluar el resultado del tratamiento realizado, para ello es aconsejable medir y registrar la concentración a lo largo del período de tratamiento y colocar «testigos con insectos vivos» en puntos estratégicos la instalación y una vez realizado el tratamiento observar el resultado sobre los mismos, además de conservarlos durante un cierto lapso para verificar el «no nacimiento» de larvas, que estarían indicando que el tratamiento no fue adecuado en concentración o tiempo de exposición.

ADVERTENCIA: La manipulación de los productos, (tóxicos), utilizados durante el tratamiento debe ser realizada por personal idóneo y convenientemente capacitado, provisto de los elementos de protección personal adecuados.


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